El Bushido, significa, literalmente traducido "El Camino del Guerrero". Se desarrollo en Japón entre las eras Heian y Tokugawa (S.IX-XII). Era un modo de vida y un código para los samurai.
Estaba influenciado por el Zen y el Confucionismo, dos diferentes escuelas de pensamiento de aquellos periodos. El Bushido pone el énfasis en "Lealtad, auto-sacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modales refinados, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto" .
Para vivir de acuerdo con este código, un Samurai debería ser valeroso, honorable, motivado por un deseo de actuar con rectitud y justicia, debería ser misericordioso, veraz, cortés, leal, poseedor de un gran dominio de sí mismo y capaz del autosacrificio.
Una frase que define el espíritu del Samurai puede ser esta :
"Quienes se aferran a la vida mueren, quienes desafían a la muerte sobreviven"
Su autor, Uyesugi Kenshin (siglo XVI).
Sobre diferentes aspectos del Bushido se han escrito cosas como las que siguen :
Sobre el Valor : El camino del valiente nunca sigue los pasos de la estupidez.
Sobre la Lealtad : Un perro sin amo vagabundea libre. El halcón de un Daimyo (Señor Feudal) vuela más alto. Solo hay una lealtad superior a la del samurai hacia su Daimyo: la del Daimyo hacia sus súbditos.
Sobre el Respeto : Un alma sin respeto es una morada en ruinas. Debe ser demolida para construir una nueva.
Sobre la Excelencia: La perfección es una montaña inescalable que debe ser escalada a diario.
Sobre la Venganza: La ofensa es como un buen haiku (Breve poema japonés de tres versos): puede ignorarse, desconocerse, perdonarse o borrarse, pero nunca puede ser olvidada.
Sobre el Honor: La muerte no es eterna; el deshonor, sí.
Sobre la Muerte: El samurai nace para morir. La muerte, pues, no es una maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida.
La única salida digna para un Samurai cuando era derrotado, o deshonrado era la muerte o el suicidio ritual: el seppuku.
Seppuku, también conocido como Hara-Kiri, se producía cuando un Samurai literalmente se sacaba las entrañas de su própio vientre.
Tras ese acto y aún con vida, otro samurai, usualmente un amigo o pariente, le cortaba la cabeza con un tajo de su katana.
Los Samurais fueron albolidos, al igual que las demas clases en 1.876 durante la Era Meiji. Pero jamás fueron olvidados del todo.
1 comentario:
Me gustaría recomendarte un libro:
El monje que vendió su ferrari.
mua
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